Conoce a la artista

Mariel Guzmán es la diseñadora y artista visual detrás de Perpetua. Originaria de Veracruz, reside actualmente en Guadalajara, Jalisco. Desde su titulación, ha intercambiado labores en diseño gráfico, mercadotecnia y academia; trabajando en universidades, empresas, ONGs y como freelancer.

Estudió la licenciatura en Diseño de Información en la UDLAP y ha ejercido desde entonces su profesión; pero su motivación por tener un negocio con un concepto verdaderamente “suyo” la llevó a estudiar una Maestría, y tuvo la oportunidad de hacerla en Italia. Esta experiencia cultural y artística me le abrió los ojos sobre lo trascendente que resulta el estimular todos los sentidos –a través de la dimensionalidad, el tacto, la perspectiva, los sabores y colores– para lograr experiencias significativas. Cuenta también con una certificación en Caligrafía Copperplate por la Sociedad Mexicana de Calígrafos e Iluminadores.

Los fundamentos principales de su estilo se distinguen en el trazo de formas suaves y definidas, y el uso colores brillantes, llamativos y contrastados, utilizándolos en toda su gama tonal. El arte llega a ser sutil, vibrante y femenino, usando elementos gráficos simples, influenciados principalmente por el Art Nouveau, el Ukiyo-e, el manga y el diseño de modas.

“Mi amor por el arte me surgió desde pequeña, y desarrollé el gusto y la habilidad para el dibujo y la pintura. Pero fue en mi preadolescencia cuando me vi fuertemente influenciada por el manga, que comenzaba a tomar popularidad en los 90’s. Por otro lado, la Tierra Media de Tolkien y sus exóticos idiomas me transportaban a un mundo de fantasía a través de sus alfabetos, lo que despertó mi curiosidad por la caligrafía.

La fascinación por la creación y la imagen me engancharon y me llevaron a encontrar mi vocación en las artes visuales. Pero cuando me decidí a apostar nuevamente por el arte tradicional y alejarme un rato de la computadora, fue casi accidental. Yo sabía que quería volver a los medios clásicos, pero no fue hasta que gracias a una conversación casual que me encargaron diseñar unas invitaciones de boda usando caligrafía con acuarelas, y ese fue el inicio de todo.”

Cada proyecto lo realiza desde un estudio multidimensional, buscando formas inusuales para fusionar la experiencia visual con el universo wabi-sabi de lo artesanal, la naturaleza, la simplicidad rústica y las emociones humanas. Sus viajes la mantienen inspirada, humilde y enamorada de la vida.

Cuando no está sumergida en el trabajo, entre sus indulgencias están el disfrutar la convivencia con su familia humana y canina (tiene dos perros adoptados), practicar boxeo, ir al cine, experimentar en la cocina, leer novelas de ciencia ficción y fantasía épica, viajar (cuando tiene los medios), y meditar para después obsesionarse con sus series favoritas.